Cuando planeas un proyecto, ya sea que escribas una novela, lances una campaña publicitaria u organices un evento, necesitas saber cómo quieres que el proyecto haga sentir a tu audiencia. Estás tratando de provocar cierta respuesta y necesitas saber exactamente cuál debería ser esa respuesta y cómo obtenerla.
La sensación que tu proyecto debería generar puede ser difícil de expresar con palabras, lo que hace que planificar y obtener el apoyo de los demás sea difícil. Sin embargo, un moodboard puede salvar la distancia entre tu visión y la experiencia de los demás. Sigue leyendo para saber más sobre los paneles de inspiración y cómo crearlos.
¿Qué es un moodboard?
Los moodboards son una forma de mostrar la impresión general o la sensación que produce un tema en particular. El creador elabora un collage, ya sea físico o digital, de palabras e imágenes que, en conjunto, describen la esencia del tema.
El uso más común de los moodboards es que los diseñadores ilustren un estilo, como un diseñador de interiores que elige colores, materiales e imágenes de ejemplo para mostrar la sensación de la habitación que va a decorar o un fotógrafo que recopila imágenes para mostrar el estilo que necesita lograr en una sesión de fotos. Sin embargo, las personas que no son diseñadoras también pueden usar moodboards. Por ejemplo, alguien que trabaja en marketing puede usar uno para describir una marca.
¿Por qué hacer un moodboard?
A veces, una imagen realmente vale más que mil palabras. Cuando intentas describir la forma en que algo debe verse o sentirse, visualizarlo resulta útil.
Por ejemplo, las partes interesadas podrían potencialmente obtener la visión de cómo debería sentirse una determinada aplicación. Pero pon algunas imágenes frente a ellos y sabrán exactamente a qué te refieres.
Como es más probable que otras personas entiendan tu visión cuando ven un panel de inspiración, es una herramienta que beneficiará enormemente a tu equipo. Por ejemplo, un moodboard permitirá que los socios comiencen las tareas de su proyecto sin ir en la dirección equivocada, lo que te ahorrará tiempo. También es más probable que las partes interesadas estén de acuerdo si tienen una idea clara de lo que quieres transmitir, lo que aumentará tus probabilidades de tener éxito.
Aunque el moodboard sea solo para ti, aún obtienes los beneficios de claridad y eficiencia. El acto de hacer uno te obliga a definir exactamente lo que buscas en tu proyecto, lo que te ayudará a empezar rápido y sin tener que retroceder.
Cómo hacer un moodboard
Los moodboards son bastante abiertos. Sin embargo, aquí tienes una guía general:
1. Elige tu medio
Los moodboards pueden ser físicos o digitales, según tus necesidades y preferencias. Si optas por un panel de inspiración tradicional, puedes incluir más que palabras e imágenes. Por ejemplo, puedes incluir muestras de materiales para que las personas las toquen, como textiles u objetos 3D.
Sin embargo, los moodboards digitales tienen sus propios beneficios. Puedes incluir enlaces y clips multimedia, y es más fácil (y a menudo más rápido) reunir tus materiales. Si te inclinas por lo digital, prueba Lucidspark: un espacio flexible y colaborativo para generar ideas y crear tu panel de inspiración.