Reglas de la lluvia de ideas
1. Concentrarse en la cantidad
Es probable que hayas escuchado la frase "calidad sobre cantidad", pero cuando se trata de una lluvia de ideas, ocurre exactamente lo contrario. Cuantas más ideas, mejor.
En lugar de intentar pensar en una sola gran idea, trabaja en la cantidad para conseguir el mayor número de ideas posible. Este método te dará más opciones para elegir y puede inspirar a otras personas a pensar en nuevas ideas. No todas las ideas van a ser excelentes, pero una mala idea puede dar lugar a varias buenas.
Al final, cuantas más ideas se compartan, mayor probabilidad habrá de que haya más ideas útiles sobre las cuales trabajar.
2. Evitar las críticas
La negatividad no tiene cabida en una sesión de lluvia de ideas. Ninguna idea es mejor que otra, y criticar las ideas limita el número de ideas que se comparten, lo que pone en tela de juicio la primera regla de Osborn de que la cantidad está por encima de la calidad.
Al eliminar las críticas de la ecuación se crea un entorno para compartir libremente pensamientos e ideas sin temor a ser juzgados por considerarlos "incorrectos" o "tontos".
Cuando la gente deja de temer a las críticas, es más probable que no solo comparta más ideas, sino que comparta ideas divertidas y descabelladas. Las ideas inusuales son la clave de la lluvia de ideas y deben ser escuchadas.
3. Aceptar las ideas inusuales
Anima a que se expresen todas las ideas, por extrañas que sean. Las ideas únicas, inusuales e incluso excéntricas, aunque no siempre son factibles, pueden dar lugar a soluciones innovadoras en las que no se había pensado antes.
Acoger lo no convencional en una sesión de lluvia de ideas promueve un espacio abierto a la creatividad y aumenta el número de ideas compartidas.
"Es más fácil matizar una idea descabellada que pensar en una nueva." —Alex Osborn
4. Combinar y mejorar las ideas
Haz uso de las ideas. Obviamente, tu equipo no podrá llevar a cabo todas las ideas, pero puedes utilizarlas como inspiración.
Combina conceptos para crear nuevas soluciones. Evalúa cada una de las ideas para determinar cuáles son factibles, innovadoras y más adecuadas para lograr tu objetivo. Aprovecha esas ideas y sugiere mejoras o alternativas similares. Ninguna idea es infalible. Aunque no sea tu idea original, eso no significa que no puedas ayudar a mejorarla.
Digamos que tú y tu equipo están pensando en formas de ayudar a los usuarios a incorporar tu producto de manera más eficiente. Una de las ideas compartidas es la de añadir consejos y herramientas en el tablero del producto. Esa idea le da a la vez a otra persona la idea de crear un asistente conversacional que guíe a los usuarios a través del producto.
Hacer uso de las ideas compartidas ayudará a encontrar la mejor solución para el objetivo o el problema.
Métodos de lluvias de ideas
Desde su creación, la lluvia de ideas ha conquistado al mundo (por así decirlo). En todas partes del mundo se utilizan técnicas de lluvia de ideas para hacer fluir la creatividad. En la actualidad, existen numerosos métodos para llevar a cabo sesiones de lluvia de ideas más eficaces, como por ejemplo:
Si quieres experimentar con métodos más avanzados, echa un vistazo a estas populares técnicas de lluvia de ideas.
Hay muchas maneras de hacer una lluvia de ideas. Tanto si eres partidario de las listas como si eres más bien un pensador visual, la lluvia de ideas se convierte en un proceso fluido y más eficaz cuando organizas tus pensamientos en Lucidchart.