Imagina que visitas una biblioteca en la década de 1950. En primer lugar, tendrías que buscar tu libro en el catálogo de fichas, un enorme conjunto de cajones que contiene información en fichas sobre todos los libros de la biblioteca. A continuación, tendrías que localizar el libro en los estantes utilizando el sistema decimal Dewey. Para sacar el libro, tenías que presentar tu credencial al bibliotecario, que estampaba una tarjeta en el interior del libro con la fecha de vencimiento.
Aunque la organización manual de las bibliotecas funcionó durante décadas, dejaba mucho que desear. Y esa es realmente la historia de muchas empresas antes de que adoptaran la transformación digital: simplemente funcionan, no prosperan. Pero también es la historia de muchas empresas que han intentado la transformación digital y se han visto inmersas en los desafíos de la transformación digital.
Es fundamental modernizar tu empresa, pero también es importante darse cuenta de que la transformación digital no se produce de la noche a la mañana y no suele tener un final: es un proceso constante.
Vamos a sumergirnos y a hablar de una estrategia de transformación digital que se adapte continuamente a los cambios del mercado y pueda adoptar nuevas tecnologías.
¿Qué es lo que está retrasando tu transformación digital?
Existen muchos factores que pueden haber impedido tu transformación digital hasta ahora. A continuación, te mostramos algunos problemas comunes:
1. Asumiste que era solo cuestión de implementar la tecnología
La transformación digital debe incluir también un cambio cultural. Piensa en el ejemplo anterior de la biblioteca. Cuando las bibliotecas empezaron a deshacerse de los catálogos de tarjetas, muchos bibliotecarios armaron un escándalo: los catálogos de tarjetas eran sagrados y no iban a dejarlos ir.
Puedes tener una gran estrategia de transformación digital, pero a menos de que todos adopten realmente las nuevas soluciones, va a estar muerta en el agua.
Qué hacer: La transformación digital tiene que venir desde lo más alto de la organización. Si un nivel C insiste en la transformación, es más probable que más personas adopten las nuevas formas de hacer las cosas.
2. Barreras tecnológicas en tu equipo
El cambio es difícil. La incorporación de una nueva tecnología da miedo, y tu personal puede resistirse a adoptarla si tiene dificultades para aprender las nuevas formas de hacer las cosas.
Qué hacer: Sé amable, ten paciencia y ofrece mucha capacitación. No des por sentada la idea de que con una sola capacitación todo el mundo va a entender el funcionamiento de la empresa. Es posible que tengas que adoptar un enfoque práctico, guiando a cada integrante del equipo a través de la nueva tecnología.
Además, prevé que las cosas se ralenticen drásticamente a medida que el equipo se familiariza con los nuevos procesos. Es posible que tengas que subcontratar servicios para mantener el ritmo o contratar a personas que te ayuden con la carga de trabajo.
3. Intentaste hacerlo todo a la vez
Tal vez te hayas entusiasmado y hayas intentado implementar la transformación digital en toda tu organización. Ahora tienes procesos rotos, integrantes del equipo frustrados y todo tipo de suscripciones costosas y altos costos en la nube.
Qué hacer: Usa un marco de transformación digital. Comienza con los componentes más importantes y de mayor impacto de tu negocio, y luego pasa gradualmente a iniciativas más grandes y generalizadas.
Si, por ejemplo, estás intentando trasladar todo a la nube, no intentes trasladar todas tus aplicaciones de la noche a la mañana. Traslada la aplicación más importante, asegúrate de que esté totalmente integrada y que funcione sin problemas, y luego sigue adelante.
La transformación no es rápida. A menudo es lenta y deliberada.
4. Dejaste que pequeñas pérdidas minaran tu estrategia de transformación digital
Si escuchaste el consejo anterior y comenzaste con algo pequeño, tienes una mejor oportunidad de no dejar que las luchas frustren tu estrategia de transformación digital a gran escala. Sin embargo, es posible que aún tengas dificultades para escalar.
Qué hacer: Enfócate en las pequeñas victorias, mientras investigas qué obstaculizó tus esfuerzos de escalamiento. ¿Fue un departamento específico? ¿La dirección no defendió la transformación digital en toda la empresa? Ahora compara eso con las victorias y analízalas. Una vez que entiendas lo que salió bien y lo que salió mal, puedes abordar esos problemas y seguir escalando.
5. No sabes cuál es el componente más importante de la transformación digital
Puede parecer una cuestión de sentido común, pero muchas empresas comienzan su transformación digital solo porque sienten que deben hacerlo. Sin tener un objetivo establecido, no hay forma de medir el éxito.
Qué hacer: Antes de comenzar, determina qué deseas obtener de tu transformación digital. Obtén la aceptación de los interesados. Comparte tus objetivos en toda la organización para que todos entiendan cuáles son las prioridades y por qué estás emprendiendo este gran cambio.
¿Cómo evitar que tu transformación digital se estanque?
Ahora que hemos hablado de cómo solucionar los errores más comunes, es el momento de hablar de las estrategias para evitar, ante todo, que te estanques.
Establece una visión clara mediante un análisis FODA personal.
Esto está estrechamente relacionado con tener un motivo claro para tu transformación digital. Tu visión debe ser un análisis claro e imparcial de las prácticas y tecnologías empresariales actuales. A continuación, debes articular cómo quieres que sea el resultado de la transformación digital.