La gestión de proyectos tradicional y la propuesta por la metodología Agile ofrecen ventajas distintas. Por lo tanto, para elegir entre las dos, tienes que pensar detenidamente cuál se adapta mejor a tu equipo.
Aquí tienes una guía rápida donde se compara la gestión de proyectos tradicional con la propuesta por la metodología Agile para ayudarte a tomar la decisión correcta para tu equipo y sus proyectos.
¿Qué es la gestión de proyectos propuesta por la metodología Agile?
La metodología Agile es un enfoque de gestión de proyectos que se centra en lograr resultados a través de un proceso evolutivo. Cada proyecto pasa por varias fases de iteración en las que se refina y ajusta el producto gracias a los aportes del cliente, el equipo y el entorno.
En lugar de planificar todo por adelantado, como se hace en la gestión de proyectos en cascada, en la gestión de proyectos propuesta por la metodología Agile, se utilizan varios pasos y comentarios del cliente para convertir un proyecto “borrador” en una versión final. Se hace hincapié en el trabajo en equipo y se incluye al cliente en el equipo del proyecto.
En el camino, tu equipo desarrolla versiones en lugar de trabajar hacia una única versión final. Los problemas y desafíos brindan oportunidades para darle forma al producto inicial, lo que convierte algo negativo (como tener problemas) en algo positivo para el desarrollo del producto.
Esta metodología funciona mejor en proyectos con mucha ambigüedad y posible incertidumbre. Sin embargo, si tu proyecto es rutinario y sencillo, es posible que te convenga la gestión de proyectos en cascada.
Ventajas de la metodología Agile
- Flexibilidad: la gestión de productos propuesta por la metodología Agile permite a los equipos adaptarse rápidamente en función de las opiniones de los clientes o del entorno.
- Transparencia: gracias a la incorporación de una retroalimentación continua en el propio proceso de gestión de proyectos, la metodología Agile resulta muy transparente y permite mantener informados a los clientes finales en cada paso. Esto reduce la confusión y permite gestionar las expectativas.
- Mejor colaboración: al contemplar la incorporación de los equipos, los clientes, los usuarios y otras partes interesadas en una fase más temprana del proyecto, la metodología Agile fomenta una mayor colaboración.
- Solución eficaz de los problemas: los problemas se detectan pronto, cuando suelen ser más fáciles de resolver, en lugar de después del lanzamiento del producto. El producto se prueba de forma periódica para que se puedan resolver los problemas con eficacia.
Características importantes de la metodología Agile
La metodología Agile es una estrategia que surge del desarrollo de software. Como tal, este tipo de gestión de proyectos se adapta a las necesidades y las expectativas de los equipos de software.
Con la metodología Agile, tu equipo debe planificar darle actualizaciones periódicas al cliente e incorporar comentarios regularmente. En general, el progreso del proyecto se organiza en ciclos de dos semanas llamados “sprints”. Dado que el progreso es muy transparente, todo el equipo conoce el estado de cada proyecto y puede hacer aportes o ayudar con los problemas a medida que surgen.