La metodología Waterfall (cascada) parece estricta, pero eso sucede porque la historia del sistema así lo exigía. La gestión de proyectos en cascada tiene sus raíces en industrias no relacionadas con el software, como manufactura y construcción, en las que el sistema surgió por necesidad. En estas áreas, las fases del proyecto deben suceder de forma secuencial; no se puede instalar un muro seco si antes no se construyó la estructura de la casa.
Como podrás imaginar, la buena planificación es absolutamente necesaria en el sistema de cascada. Los requisitos del proyecto deben estar claros desde el principio, y todas las personas que participen del proyecto deben conocerlos muy bien. Cada integrante del equipo debe, asimismo, comprender cuál será su función en el proyecto y qué implica esta.
Toda esta información debe documentarse en detalle y, luego, distribuirse a todos los participantes del proyecto. Los miembros del equipo consultarán la documentación que les proporciones a lo largo de todo el proceso. Si se sigue correctamente, este documento deja claras las expectativas y también establece hitos del proyecto que facilitarán la evaluación del progreso.
Fases de la gestión de proyectos en cascada
Las fases específicas de la cascada varían un poco de una fuente a otra, pero, en general, incluyen las siguientes:
1. Reunión de requisitos y documentación
En esta etapa inicial, debes reunir información integral sobre lo que requiere el proyecto. Puedes reunir esta información de distintas maneras, desde entrevistas y cuestionarios hasta lluvias de ideas interactivas. Al final de esta fase, los requisitos del proyecto deben quedar claros, y tú le deberás haber entregado un documento de requisitos a tu equipo.
2. Diseño del sistema
Basándose en los requisitos establecidos, tu equipo diseña el sistema que se utilizará para crear el producto final. En esta fase no se escribe código, pero el equipo establece especificaciones como el lenguaje de programación o los requisitos de hardware.
3. Implementación
En esta fase se lleva a cabo la programación. Los desarrolladores toman la información de la etapa anterior y crean un producto funcional. Por lo general, los desarrolladores implementan el código en pequeñas partes, que se integran al final de esta fase o al comienzo de la siguiente.
4. Pruebas
Una vez que está listo todo el código, pueden empezar las pruebas del producto. Los encargados de las pruebas encuentran los problemas y los informan metódicamente. Si surgen problemas graves, tu proyecto tal vez deba regresar a la fase uno para ser evaluado nuevamente.
5. Entrega/implementación
En esta fase, el producto está terminado y tu equipo envía los entregables para su implementación o lanzamiento.
6. Mantenimiento
El producto se ha entregado al cliente y está en uso. A medida que surjan problemas, tal vez tu equipo necesitará crear parches y actualizaciones para solucionar los problemas. Nuevamente, si surgen problemas graves, es posible que debas regresar a la fase uno.
Ventajas de la metodología de cascada
La cascada depende de que los equipos sigan una secuencia de pasos y no avancen hasta que se complete la fase anterior. Esta estructura es adecuada para proyectos más pequeños con entregables fáciles de definir desde el principio.
Ben Aston de The Digital Project Manager explica: "El método de cascada suele verse con cierto desprecio como un enfoque de gestión de proyectos tradicional, ineficiente y fuera de moda. No obstante, puede ser una metodología útil y predecible si los requisitos son fijos, están bien documentados y son claros, si la tecnología se entiende y está desarrollada, si el proyecto es breve, y si no se obtiene ningún valor adicional de "ser ágil". Una metodología de cascada puede efectivamente ofrecer un resultado final más predecible en términos de presupuesto, línea de tiempo y alcance".
El siguiente es un análisis detallado de aquello en lo que la metodología de cascada se destaca.
1. Utiliza una estructura clara
En comparación con otras metodologías, la cascada se concentra mayormente en una serie de pasos claros y definidos, y su estructura es simple. Cada proyecto atraviesa las seis fases descritas anteriormente. Si hay obstáculos para su finalización, salen a la luz de inmediato. Es menos probable que los proyectos a medio terminar se dejen de lado, lo que genera para los equipos un proyecto más completo y más ordenado en definitiva.
2. Determina la meta final desde el principio
Uno de los aspectos definitorios del modelo de cascada es que se compromete con un producto final, un objetivo o un entregable desde el principio, y los equipos deben evitar desviarse de ese compromiso. Para proyectos pequeños en que las metas son claras, el modelo de cascada es beneficioso porque le informa a tu equipo el objetivo general desde el comienzo, lo cual reduce el riesgo de que se pierda en los detalles a medida que avanza el proyecto.
Si tu equipo tiene una meta concreta con una fecha de finalización clara, la metodología de cascada eliminará el riesgo de perderse mientras trabajan para alcanzar ese objetivo.
3. Transfiere información de manera eficiente
El enfoque de cascada es sumamente metódico, por lo que no sería ninguna sorpresa que la metodología enfatice una transferencia clara de información. Ya sea que estés traspasando los proyectos en cada paso o experimentando cambios inesperados de personal, la cascada prioriza que la información sea accesible para que quienes se incorporen al equipo puedan ponerse al día rápidamente.
Puedes maximizar tus beneficios de esta característica de la cascada documentando los procesos para que cada miembro del equipo sepa qué partes del proyecto se han completado cuando llegue a ellos.
Desventajas de la metodología de cascada
¿Cuál es la desventaja de usar el enfoque tradicional de cascada?
La metodología Waterfall (cascada) es una metodología respetada, pero recibió críticas por ser un modelo obsoleto. Sus limitaciones se hacen más evidentes según el tamaño, el tipo y los objetivos del proyecto. Considera estas limitaciones para evaluar si el modelo de cascada se ajusta a las necesidades de tu equipo.
1. Dificulta los cambios
Una de las ventajas del modelo de cascada es también uno de sus inconvenientes: el modelo de cascada se basa totalmente en seguir una serie de pasos que hacen que los equipos siempre avancen. La metodología, en su forma tradicional, casi no permite cambios inesperados ni revisiones.
Así que, si tu equipo sigue fielmente los pasos de cascada casi hasta el final del proyecto, pero luego se presenta un obstáculo inesperado que requiere un cambio de alcance u objetivos, evadirlo no será fácil. Un cambio repentino en los parámetros del proyecto podría hacer que gran parte del trabajo realizado hasta ese momento sea inútil, lo que podría desajustar toda la línea de tiempo.
2. Excluye al cliente o usuario final
Otra limitación del modelo de cascada es que, como proceso interno, se concentra muy poco en el usuario o el cliente final involucrado en un proyecto. El principal objetivo de la metodología siempre ha sido ayudar a que los equipos internos avancen más eficientemente por las distintas fases del proyecto, lo que puede funcionar bien en ciertas industrias. Sin embargo, los clientes a menudo quieren participar durante un proyecto aportando su opinión y aclarando qué quieren a medida que el proyecto avanza.
Si tus proyectos tienen metas claras e invariables desde el principio y no tienes la responsabilidad de informar a los usuarios o clientes finales durante el proceso de desarrollo, la metodología de cascada probablemente funcionará bien para tu equipo. En los demás casos, considera un marco de la metodología agile para anticipar mejor los cambios y mantener informados a los interesados durante toda la vida del proyecto. Si les das participación a los interesados, bajas el riesgo de pedidos tardíos de cambios que afecten las fechas de entrega de tu proyecto.
3. Retrasa las pruebas hasta después de la finalización
Las pruebas son una de las mayores desventajas de utilizar el enfoque tradicional de cascada. Dejar la fase de pruebas para la última mitad de un proyecto es riesgoso, pero la metodología de cascada insiste en que los equipos esperen hasta el paso cuatro de seis para probar sus productos. En este punto, es probable que el proyecto haya demandado una cantidad importante de tiempo, por lo que las grandes revisiones podrían causar grandes demoras.
La metodología Agile se creó en respuesta directa a este principio de la cascada. Los críticos del método de cascada consideraron que había demasiadas posibilidades de que los problemas pasen inadvertidos hasta que el proyecto estuviera próximo a ser completado, lo que hacía que los cambios grandes y costosos fueran la única solución. Si consideras que las pruebas frecuentes serían más útiles para tu equipo, implementa las pruebas al final de cada etapa del proyecto para que no avances hasta saber que todo está bien. También puedes considerar otra metodología de gestión de proyectos que promueva la reflexión y la revisión a lo largo de todo el proceso.
Análisis de las ventajas y las desventajas de la metodología de cascada
La metodología Waterfall (cascada) ha tenido críticos y fanáticos desde su creación, pero sigue estando vigente hoy en día, incluso cuando otras metodologías han evolucionado para salvar muchas de sus deficiencias. Si tu equipo es pequeño y tus proyectos son uniformes y predecibles, la metodología de cascada podría ser el marco ideal para mantener a tu equipo organizado y bajo control.
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